Estaciones

Te voy a querer, así, sin más, sin condiciones. Sin verte y sin “tenerte”. Hasta sin quererte.

Ahora tengo claro que el futuro es nuestro presente pero un poco más viejo y de tan viejo que se hizo el nuestro, se murió.

No es curioso. Era la normal, nunca bajaste de tu pedestal y para cuando te caíste yo mismo puse mi espalda para sostenerte.

Ideal para idealizarte. Musa para quien está huérfano de ella.

Inspirando mis suspiros, nunca hizo falta que te halagase, ya transpiraba amor inútil por cada poro.

Y así llegamos al otoño, compinche del invierno, tirando hojas al suelo y desnudando cada árbol… aunque este año he aprendido que no habrá nada más frío que el lugar dónde aspiré a estar en verano. Nunca me importó el ventrículo. Estar ahí lo era todo.

Aspirante a nada. No traspasé ni un milímetro tu piel escamada de hielo.

Verano frío. Otoño cruel. Invierno cálido. Primavera incierta.

A la vuelta de la esquina.

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